Uno de los deleites de la vida es disfrutar de los diferentes sonidos que ofrece el mundo. Independientemente de que sean "artificiales" o naturales. La variedad y armonía fónica es lo que hace de nuestros oídos uno de los sentidos más añorados que tenemos los seres humanos.
Siempre he admirado la inmensa cantidad de timbres y tonos que escuchamos cada día. Todos distintos, todos únicos.
Inevitablemente debo de hacer hincapié un un timbre de voz muy especial. Una de esas voces de las que nunca te cansas de escuchar. Que extraño y me alegra el día. Sublime y excitante.
Tan grave y aguada a la vez. Otra de las razones por las que Corea del sur me ha dejado tantas sonrisas.
La preciosisima voz de Lee Jin Ki, que tantas veces me ha acompañado a estar sola y a relajarme. No podía dejar de hablar de él en mi blog personal. *click a la barrita de abajo*

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